El problema del creciente sedentarismo infantil

Cada vez más, los niños juegan menos a juegos que impliquen cierta actividad física, como puede ser el “pilla-pilla”, el “pollito inglés”, etc… sustituyéndolos por otros juegos en los que no se tienen que mover mucho, como las videoconsolas, ver la televisión, etc. De media los niños y adolescentes pasan entre 5 y 6 horas al día en actividades sedentarias, lo que hace que no hagan el ejercicio físico que necesitan. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños entre 5 y 17 años hagan al menos 1 h de ejercicio al día, además de no pasar más de 2 horas diarias delante de una pantalla, para así evitar el sedentarismo y todas las consecuencias negativas que tiene.

El ejercicio tiene muchos beneficios para la salud, a cualquier edad: fortalece los músculos y huesos, mejora el control del apetito, reduce el nivel de colesterol en sangre, reduce también la probabilidad de tener ciertas enfermedades como hipertensión, diabetes tipo II, estrés y ansiedad…

Si de niño practicamos deporte de forma regular, es más probable que de adultos continuemos haciendo ejercicio y llevemos una vida sana. Por esto es muy importante que desde pequeños incluyamos el ejercicio físico en nuestra rutina y logremos adquirir estos hábitos saludables desde pequeños. También es importante que practiquemos actividades físicas que nos guste para que las hagamos con ganas y nos sea más fácil.

La mejor forma de combatir el sedentarismo es promover el deporte, y qué mejor forma de hacerlo que en familia, ya que la familia es esencial para que los niños sean físicamente activos: los niños son el reflejo de sus padres. Así, podéis aprovechar los ratos libres que tengáis todos (como el fin de semana, por ejemplo) para hacer actividades juntos, como una ruta de senderismo, un paseo en bici, ir a nadar, ir a patinar… Así además de pasar tiempo en familia y estrechar lazos, os podéis poner en forma juntos.

Actividad: elaborar un horario de una semana con las horas que se dedican a ver la tele, jugar a videojuegos, mirar una pantalla de una tablet/móvil, y estar delante del ordenador para ver cuántas horas en total se está delante de una pantalla a la semana.