Consejos sobre la compra

Hay que tener cuidado y ser consciente de lo que llevan los alimentos que compramos. Muchos de los productos que se venden como saludables tienen una cantidad muy elevada de azúcar o de grasas. Por tanto, a la hora de comprar, se ha de hacer una compra inteligente:

    • Organizada: lleva una lista de la compra ya hecha, así podrás planificar las comidas y no comprar alimentos innecesarios
    • Racional: comprar sólo aquello que realmente se necesite
    • Con criterio: es importante tener en cuenta las etiquetas de los alimentos
    • Segura: ordenando la compra según sus características de conservación (empezarla por los alimentos no perecederos, seguir por los refrigerados y acabar cogiendo los congelados).

A la hora de hacer la compra es importante fijarse en las etiquetas de los alimentos, ya que estas etiquetas tienen la función de darte información del producto. En la lista de ingredientes están las sustancias que componen el alimento, de mayor a menor presencia. En el etiquetado nutricional nos informan de los nutrientes que tiene el producto y en qué cantidad están presentes. También debemos comprobar el tamaño de una ración, ya que en muchos casos paquetes supuestamente “individuales” llevan más de una ración.

También has de fijarte, en el etiquetado nutricional, por cada cuántos gramos de productos se da la información, ya que a veces pueden llevar a confusión. Por ejemplo, un paquete de rosquilletas que te dice que tiene 146 kilocalorías en 30 gramos (1 ración), pero el paquete tiene un peso neto de 60 gramos (2 raciones). También deberías fijarte en los gramos de azúcar y de grasas saturadas, y escoger aquellos alimentos que tengan poca cantidad, como leche desnatada en lugar de leche entera.

Un producto es bajo en grasas si contiene menos de 3g/100g en productos sólidos y menos de 1.5g/100mL en productos líquidos. Un alimento bajo en grasas saturadas debe tener menos de 1.5g/100g en sólidos y 0.75g/100mL en líquidos. Para ser bajo en azúcares tiene que tener menos de 5g/100g en sólidos y menos de 2.5g/100mL en líquidos.

Por último, ser consciente de que productos que se venden como bajos en algo, suelen tener mucha cantidad de otra cosa. Por ejemplo, los postres lácteos bajos en grasa, suelen tener muchísimo azúcar.

Actividad: En casa, ¿qué horarios de comidas tenéis?, ¿coméis todos juntos?, ¿cumplís lo comentado en esta entrada?